Sociedad Argentina de Citología

 

RECUERDO AL PROFESOR DR. LEOPOLD G. KOSS


Profesor Dr. Leopold G. Koss

El 11 de Septiembre de 2012, luego de 92 años de una vida dedicada a la difusión y jerarquización de la Citopatología, nos dejó el Prof. Dr. Leopold G. Koss. Llamativamente en nuestro país ese día se celebra el Día del Maestro y ése fue su gran papel. ¿Quién entre los que en todo el mundo abrazaron con tanta pasión como él, el camino de la Citología, no lo tuvieron como una permanente presencia a través de sus libros y artículos? ¿Qué tema no estaba tratado en ellos en la forma más simple y entendible?

Había nacido en Polonia en 1920 y a los 22 años cruzó a pie la cresta montañosa de 8000 m. de Cornettes de Bise, escapando de las fuerzas nazis. La suerte lo acompañó al ser recibido por las autoridades suizas como refugiado. No pasó lo mismo con sus padres y su única hermana que perecieron en el campo de concentración de Auschwitz. A ellos estuvo dedicado su libro “Citológía Diagnóstica y sus Bases Histopatológicas”. Fue el primer tratado de Citopatología general escrito por un patólogo y su primera edición (1961) es el punto de partida de la Citopatología moderna. Como expresa su título, la obra transformó a la clásica Citología “Exfoliativa” de Papanicolaou en “Diagnóstica”, inaugurando así un nuevo orden definitivamente regido por criterios de correlación con la Histopatología. La innovación interdisciplinaria introducida por Koss es de tal magnitud, que convierte a su autor en el auténtico precursor de la Cito-Histo.Patología del siglo XX. Su tratado, del que se hicieron 5 ediciones y fue recientemente traducido al chino, se convirtió en el texto de referencia mundial de la especialidad hasta el día de hoy.

Leopold Koss terminó sus estudios médicos en Suiza en 1946 con el total apoyo moral y económico de sus maestros y compañeros. En 1947 emigró a EE.UU. con su esposa, su pequeño hijo y con 20 dólares (parecía en ello repetir la historia de G. Papanicolaou). A partir de allí comenzaría una amplia actividad que lo llevaría a ejercer en diversas instituciones. Fue Asistente del forense en el condado de King Hospital, Brooklyn, N.Y. Desde 1952 hasta 1970 el Dr. Koss fue Asistente y Patólogo Jefe del Servicio de Citología en el Memorial Hospital de Cancer y el Instituto Sloan-Kettering para el Cancer Research, Nueva York. De 1970 a 1973 fue patólogo en Jefe en el Hospital Sinaí de Baltimore y profesor de Patología en el Jefferson Medical College. Desde 1973 hasta su retiro en la década de 1990 fue Profesor y Director del Departamento de Patología, Montefiore Campus de Albert Einstein College of Medicine, Bronx, Nueva York.

Fue el Editor de la revista Acta Cytologica durante varias décadas, desde la que nos informó acerca de los avances de la especialidad, ya que de todos ellos participó. Su inolvidable artículo “El test de Panicolaou para la detección del cáncer cervical: Un triunfo y una tragedia ” (JAMA 261:737-743, 1989) fue un punto de inflexión en medio de la crisis médico-legal más grave de los EE.UU. originada en una embestida mediática sin precedentes contra la Ginecología y la Citología por denuncias periodísticas de Falsos Negativos trágicos.

En su prolongada y fecunda vida dedicada a la ciencia, el Dr. L. Koss recibió numerosos premios y distinciones de la especialidad, los que sería imposible enumerar en este espacio.

Tuvimos la fortuna de disfrutar de su presencia y conocimientos en el Xº Congreso Argentino de Citología del año 1992. Allí pudimos apreciar su sencillez, propia de los grandes hombres, y su sabiduría. Un camino tan rico en experiencias y conocimientos, nos transmitía la sensación de que no sólo estábamos en presencia de un maestro sino ante un filósofo. Sus colegas lo reconocían como un renacentista por sus conocimientos de las artes, música, historia e idiomas.
Al dolor de saber que su ausencia es definitiva se opone su recuerdo, que perdurará en todos los que amamos y transitamos esta disciplina.

Querido y admirado Dr. Koss: gracias por su inconmensurable aporte a la Medicina y a la Humanidad.

Dr. Marcos Peluffo
Dra. Graciela Bavastro