Fallecimiento de la Dra. Lucrecia Illescas

Fallecimiento de la Dra. Lucrecia Illescas

Dra. Lucrecia Illescas
Ex Presidente de la Sociedad Argentina de Citología
Período 1979-1981

Semblanza

De pronto una llamada o un mensaje nos sacude, nos aparta de las actividades cotidianas.

Comenzamos a preguntar: ¿Cómo? Cuándo? Porqué? No hace mucho estuvimos hablando. Quedamos en tomar un café. No puede ser.

¿Cómo íbamos a pensar que ella no iba a estar? Había estado siempre. Desde que entramos a la Sociedad. En lo personal ella me introdujo y presentó al Dr. Laphits Flores (en ese momento presidente de la SAC). Luego, a aprender el manejo básico de una pequeña Sociedad Científica.

Sociedad que en pocos años con su impulso y el del Dr. Marcos Peluffo fue aumentando sus socios y se vio enriquecida por el aporte de los principales profesionales que en ese momento destacaban en el universo citológico. Todos ellos traídos por Lucrecia y Marcos. Contactos hechos en los eventos internacionales a los que concurrían.

Acá encontraban un público ávido de nuevos conocimientos y una anfitriona que hacía que ellos siempre quisieran volver. Porque así era ella. Perfeccionista. Exigente con todos pero ante todo consigo misma. Sin concesiones de horarios, sin medir el esfuerzo. Y con esa pasión nos conducía y se allanaban las dificultades. No era fácil seguirla pero así nos fue forjando para que todo saliera impecable.

Fue dejando su sello e impronta personal en todas las actividades societarias. Inquieta y creativa. Siempre con su inseparable cigarrillo que finalmente contribuyó a su partida. Con solo repasar los Programas de las numerosas actividades desarrolladas por la SAC se notará su presencia y también su legado. Es posible que las nuevas camadas de citopatólogos no la tengan presente y muchos quizás no la hayan conocido, pero tengan en cuenta que mucho de lo que hoy pueden recibir de la SAC fue por su entrega y dedicación.

Los que sí la conocimos guardaremos su recuerdo agradeciendo todo lo que nos brindó como profesionales y más aún como amiga.

Dra. Graciela C. Bavastro